‘Malcom & Marie’: la nueva cara de Zendaya

¡Hola, superestrellas! ¿Cómo estáis?

Hace unos días se estrenó en Netflix una película de la que ya desde hace meses se iba hablando. Se trata de Malcolm & Marie, dirigida y escrita por Sam Levinson (Euphoria) y protagonizada por nuestra maravillosa Zendaya y el hijo de Denzel Washington. Dado el gran hype que ha supuesto esta película, ¿qué tal si hablamos un poco de ella?

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Partiendo de que este tipo de tramas narrativas no es algo que no hayamos visto antes, tanto en cine (Historia De Un Matrimonio, Blue Valentine) como en teatro (La Gata Sobre El Tejado de Zinc), Malcolm & Marie nos ofrece una perspectiva completamente nueva desde muchos aspectos. Para empezar, es de las primeras veces en las que podemos ver a una pareja afroamericana protagonizando esta clase de melodramas. Y de hecho, se habla de los problemas raciales que a día de hoy siguen existiendo al principio de la película, sobre todo con el personaje de Washington. Un poco irónico que el director y guionista que les ponga voz sea un hombre blanco, pero tampoco entraremos en eso. A parte de ese punto, entran otros cuantos de los que hablaremos a continuación que hacen de esta pieza algo nuevo que ver en pantalla.

Algo que podría (o no) sorprendernos es la nueva cara de Zendaya. Mientras que algunos de nosotros ha crecido con sus series y películas de Disney Channel, otros la han ido conociendo más en estos últimos años, con producciones como la serie Euphoria o la película El Gran Showman. Y si ya con estas nos sorprendió, ahora descubrimos un lado más sensible, más vulnerable de la actriz, en esta película. Tampoco podemos engañarnos: se nota una gran influencia de su personaje en Euphoria con el que interpreta aquí: ambos han pasado por problemas de codependencia con la droga, pero sin embargo, en este caso se muestra un lado no tan crudo sino elegante de este. Con este papel, Zendaya se ha mostrado como la actriz tridimensional que es.

Otro de los factores que más me ha impresionado ha sido la Dirección de Fotografia, con ese ligero granulado, como si se tratase de una película de otra década, y el Diseño de Producción, con una casa que actúa de escenario y nos hace sentir como si más que una película fuese una obra de teatro. Aunque el hecho de que sea una película en blanco y negro, por mucho que me haya gustado la decisión, no le encuentro del todo sentido en cuanto a la narración…

No podemos dejar pasar el estilo con el que Levinson ha trabajado esta película. Entre la vibe setentera de la casa y el formato de la película (diálogo tras diálogo), uniéndolo a la fantástica banda sonora (mayormente compuesta por música jazz), nos recuerda un poco al estilo cinematográfico del director Woody Allen. Además, al igual que ha pasado en muchas películas de este, la elección de realizar la película en blanco y negro le da un toque más glamuroso y original a la historia en sí.

Pasando a un lado algo más negativo en cuanto a la opción subjetiva, hay varias partes de la película que se hicieron bastante lentas. Claro está que este tipo de películas siempre necesita momentos para respirar, donde los personajes reflexionan y eso da pie a la siguiente escena. Pero en esta película, esos momentos se hacían tan largos que hasta me hacían plantearme si pasarlos rápido con el mando. A parte de que —y esto sí que es completamente subjetivo— la mayoría de los discursos del personaje de Washington se me hicieron extremadamente tediosos y algo lineales. Al contrario de lo que me pasó con los de Zendaya, en los cuales se veían tantos sentimientos encontrados a la vez que llegabas a profundizar con facilidad.

No obstante, resulta muy curioso fijarse en que, cada vez que uno de los personajes iba a saltar sobre el otro, a atacarle tras recapacitar sobre lo que le diría, terminaba encontrando a dicho personaje en un momento vulnerable con el que poder aprovecharse de la situación (Malcolm bebiendo, Zendaya en la bañera…). Esos detalles sumaron un punto positivo a la historia.

Malcolm & Marie sigue el estilo de los dramas románticos indie que se nos ofrece cada cierto tiempo en las pantallas, aportando un toque de glamour con el formato escogido y una interpretación magnífica que no deja nada que desear. De ahí que mi nota final sea un 3,5 sobre 5. Una pena no poderla haber visto en la gran pantalla…

Puntuación: 3 de 5.

¡Y ya estaría! Espero que os haya gustado la reseña y os animéis a verla. Mientras tanto, podéis seguirme tanto en el blog como en mi canal de YouTube e Instagram, donde subo semanalmente contenido que a lo mejor te guste.

Nos vemos pronto,

RP

Escrito por

Nacido en el Madrid de 1998. Amante del cine, los libros y su ciudad. Nada como la buena música, la elegancia y vivir la vida siempre siendo uno mismo. Instagram: drigopaniagua. YouTube: Rodrigo Paniagua

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