‘Alerta Roja’ y todo lo que está mal en Hollywood

¡Hola, superestrellas! ¿Cómo estáis?

Este viernes, la plataforma de Netflix nos ha traído lo que seguramente se convierte en uno de los últimos peliculones de acción del año. Tenemos a Dwayne Johnson, tenemos a Gal Gadot, tenemos a Ryan Reynolds… ¿Qué nos puede salir mal? Por eso, hoy vamos a hablar de lo bueno y de lo malo de esta nueva película del género. ¿Preparadxs?

Pero antes que nada, recordaros que podéis suscribiros al blog para nuevos posts y seguirme tanto en Instagram como en TikTok. Dicho esto… ¡Al lío!

Dado que en esta reseña va a haber muchísimo que criticar negativamente, será mejor que comencemos con los puntos fuertes de esta:

La dirección de fotografía es brutal, está realmente trabajada. El uso de cámaras y drones para las persecuciones y los planos recurso está bastante conseguido, además de que las localizaciones son increíbles.

Los efectos especiales también son muy buenos, y la escenografia de las peleas igual (aunque aún quisiera comprender por qué a los directores de este género les gusta tanto romperlo todo). Las escenas de acción están muy bien hechas, y aunque se pasen de longitud, son bastante entretenidas y tienen una coreografía de escándalo.

Por último, el diseño de producción y el vestuario de los personajes son de diez. De ahí que la película en el tráiler se vea con tan buena pinta. Además, el uso de los colores, la edición y hasta el uso de la tipografía en el montaje es, sin miedo a arriesgarme, perfecto. En general, la presentación de la película y el equipo técnico son los verdaderos héroes de esta película.

Ahora, pasemos a los contras de la película, comenzando por cada una de las escenas de esta. Si hubiera que elegir una palabra para esta historia sería «cliché«, porque conforme esta pasa, van sucediendo uno tras otro. Además, el guión no solo cuenta con una trama básica y más que vista, sino con unas conversaciones que intentan verse cómicas pero acaban rozando casi siempre la estupidez. Y tampoco es que no tenga ningún punto gracioso, que son dos horas de película… Pero los puntos que te sacan una verdadera sonrisa son muy escasos.

Pasando al elenco, no dejamos de utilizar la palabra «básico»: si la historia ya de por sí no podía ser más cliché, ¿por qué no cogemos a Ryan Reynolds y a Dwayne Johnson como protagonistas? Estos actores, que tanta taquilla han logrado en la última década y más, ya empiezan a oler a rancio. Cuando se explota tanto a un actor, no solo acaba dando pereza, sino que le quita la oportunidad a otro que podría haber hecho muchísimo mejor trabajo. Aunque, en este caso, parece que el papel de Johnson ha sido escrito para él: un personaje -no importa su trabajo porque va a actuar igual- duro y machote al que ni un toro puede hacer daño. Y aquí entramos en otro tema de lo más escabroso en el asunto personajes

Hablamos del queer-bating. Para quien no conozca aún el término, consiste en una técnica usada en el marketing audiovisual para dar a entender que existe un personaje o una relación perteneciente al colectivo LGBT+, solamente para captar a la audiencia de dicho colectivo o, en este caso, para excusar la ausencia de inclusión dentro de la película. De ahí que pongan al personaje de Reynolds -el payasete dulce y «sensible»- junto al de Johson -el machote serio- a modo de «la extraña pareja».

Y si creíamos que no podía ser peor, entra la protagonista femenina, la maravillosa Gal Gadot, reducida al estereotipo de matahari/chica Bond que consigue sus objetivos a base de sensualidad, disfrazada con un par de escenas peleando. Efectivamente, el guión está escrito (y dirigido, además) por un hombre heterosexual de casi cincuenta años. De nada sirve ningún movimiento feminista en la industria si luego grandes plataformas como Netflix siguen creando esta clase de personajes, fruto de la misoginia aún latente en una sociedad que evoluciona a duras penas.

Otra prueba de eso es la relación forzada que acaba descubriéndose entre los personajes de Gadot y Johnson… ¿Solo por hacerle lucir más «poderoso» junto a una mujer hermosa? Sinceramente, la Roca hubiese pegado más con Reynolds que con ella…

Ahora, hablemos de algo de lo que es NECESARIO hablar: la incultura de Hollywood. Es realmente indignante imaginarse la de millones de dólares que gastan las productoras estadounidenses en proyectos donde el guionista apenas se molesta en documentarse para la historia. El tema de los personajes y el elenco que les da vida se podría atribuir perfectamente a la dirección de casting o a la misma productora, pero en este caso, hablamos del creador o creadora de la película.

A lo largo de esta película viajamos por muchos países, entre ellos, España y Argentina… Sin palabras. En la parte donde viajan a Valencia, no solo usan música latinoamericana en una de las escenas, sino que acaban añadiendo una corrida de toros, como guinda del pastel. No solo han tirado de un estereotipo nacional realmente ofensivo para un gran número de personas, sino que les ha faltado la flamenquita para caer, de nuevo, en clichés ridículos.

Pasando a la tierra de la plata… No os esperéis una ciudad como Buenos Aires, no. Los personajes se marchan a la selva. Esto se puede excusar con que la Selva del Misionero se encuentra a los límites del país, pero cabe recalcar que parece que los americanos siguen pensando a día de hoy que Latinoamérica es un montón de junglas colindantes entre ellas.

Y ya como punto final, la película acaba con un posible atraco… ¿a dónde? No digas más, ¡al Louvre! Suficiente por hoy. El guionista ni se habrá percatado de la serie de Lupin, que también es de Netflix… Qué queréis que os diga.

Si lo que buscas es una película con la que no pensar, pero para nada… Esa es Red Notice. Tiene mucha acción, una dirección de fotografía muy arriesgada y, a pesar de sus múltiples mejoras necesarias, está muy entretenida. Se lleva un 2,7 sobre 5.

Puntuación: 3 de 5.

¡Y ya estaría! Espero que os haya gustado la reseña. Mientras tanto, podéis seguirme tanto en el blog como en mi canal de YouTubeTikTok e Instagram, donde subo semanalmente contenido que a lo mejor te guste.

Nos vemos pronto,

RP

Escrito por

Nacido en el Madrid de 1998. Amante del cine, los libros y su ciudad. Nada como la buena música, la elegancia y vivir la vida siempre siendo uno mismo. Instagram: drigopaniagua. YouTube: Rodrigo Paniagua

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