‘And Just Like That’: como ‘Sexo en Nueva York’, pero sin sexo

¡Hola, superestrellas! ¿Cómo estáis?

Esta nueva serie de HBO Max, sacada de la original del 98, nos trae de nuevo a un grupo de personajes que, en cierto modo echábamos de menos, pero que también habíamos dicho adiós definitivamente. A continuación, vamos a hablar un poco de esta nueva secuela y de por qué no deberían haberla hecho.

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En esta reseña nos vamos a centrar principalmente en los personajes -tanto los nuevos como los originales-, la «inclusión» que trata de hacerse y otros cuantos pequeños detalles, pero comencemos hablando por la base de la serie. Es un hecho que el Covid-19 ha sido una parte crucial en toda la planificación de la nueva precuela, dado que la nostalgia ha vendido más que nunca, he incluso han incorporado la pandemia dentro del contexto de la serie en sí. No obstante, si una producción no va a hacerse bien ni va a cumplir con un mínimo de fan service (en especial, hablando de algo tan innecesario como esta nueva serie), mejor que se ahorre la financiación para otro proyecto.

Aunque en cierto modo, también es verdad que, irónicamente, esta serie se ha convertido en una de las más vistas de la nueva plataforma de HBO Max. Seguramente se deba a que a la gente le encanta odiar y criticar… y por eso hoy mismo estoy yo también aquí.

Comenzando por algo tan obvio como lo de la inclusión forzada con la que contamos en esta serie, no hablamos de una representación más fiel de lo que es nuestra sociedad actual, con personajes de otras etnias, identidades y orientaciones sexuales. Estamos hablando de un batido de personajes medio metidos con espátula que tratan de equilibrar todas las seis temporadas de la serie original, repletas de únicamente protagonistas blancas CIS heteronormativas y de clase alta.

En esta nueva precuela, los únicos nuevos personajes que entran en la serie son o bien negros, o bien latinos, o bien LGBT+… ¡y hasta aquí todo bien! Pero a la hora de la verdad, por mucha inclusión que trate de meterse para contrastar con la original, si no se cuidan a los personajes, la propuesta es contraproducente.

Me explico: mientras que Charlotte debe de ser el único personaje de las protagonistas cuya evolución ha sido de lo más positiva, nos encontramos con una historia como la de tener un hijo trans (o no binarie, no queda claro del todo), que aunque tenga buenas intenciones, se ve muy forzada, en especial al tratarse de guiones que estarán en sus 40s-50s y andan hablando de cómo es la Generación Z, sus slangs y su postureo.

Charlotte y sus tramas pueden salvarse, pero ahora pasemos a Miranda: si bien recordamos en la serie original, ella tuvo sus problemas amorosos con Steve -que logró solucionar- y no dejó en ningún momento de ser esa mujer de negocios a la que ningún hombre puede aplastar… Entonces I couldn’t help but wonder… ¿cómo es que se construye un personaje tan bueno como el de Miranda para que, años después, en la época del Time’s Up, se transforme en una pobre mujer confusa y desesperada de amor que anda como una pánfila detrás de un poco de cariño? Y no solo eso, sino que el juntar la nueva «bisexualidad» de Miranda con el hecho de que tenga problemas de alcoholismo podría llevar a confusión sobre que lo que siente el personaje en términos amorosos y sexuales es simplemente un pozo oscuro del que no se puede salir. Sinceramente, lo que le han hecho a Miranda ha sido un asesinato a sangre fría.

Y hablando de muertes… Quizá pasar a llamar a la serie Muerte En Nueva York hubiese sido una propuesta más acertada, porque desde luego que los personajes más importantes han durado más bien poco en pantalla. Si bien el Mister Big que definitivamente era perfecto para Carrie pasa a mejor vida al final del primer episodio, el resto del trayecto de nuestra protagonista a lo largo de la serie va haciéndose más y más aburrido… ¿Cómo podía gustarnos un personaje tan intenso hace años, y ahora solo parecernos gratuitamente dramático? Que sí, que el amor de su vida ha fallecido, pero el problema está en que ¿por qué se le ha dado esa trama a Carrie? Ya solo con la muerte de Big se ha quedado bien dramática la serie…

Y otra muerte que incluso haya dolido más que la de Big sería la de Samantha. Si la serie hubiera vuelto con ella, seguro que todo hubiese sido mucho mejor. Sin embargo, ya es bien conocida la enemistad entre la actriz Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker, productora además de esta nueva serie. Su personaje -con vagos recordatorios de su existencia- trata de ser sustituido por el de Seema, una mujer que, por actitud y estilo podría estar a la altura pero, al contrario que Samantha, ella busca desesperadamente a un marido. Imperdonable.

Haciendo mención a otros personajes que regresan a nuestras vidas, no podría faltar nuestros gays (menos) favoritos de la televisión: Stanford y Tony, cada cuál más cliché, ambos forman la pareja perfecta de lo que vendría siendo el arquetipo de gay alocado y afeminado que todo guionista y productor heterosexual trata de vender como lo común. Cada escena en la que aparecen es insoportable, y su forma arrogante y cretina de tratar al resto no es cómica, es casi repulsiva. Esto, obviamente, dirigido a los personajes, no a los actores.

Ya se está hablando de una segunda temporada, como era de esperar. Y lo más triste de todo es que muchos de nosotrxs la veremos, seguramente para ver si podemos quitarnos el mal sabor de boca, con la esperanza de que lo hagan mejor próximamente y, quién sabe, logren que Cattrall se una de nuevo al elenco…

And Just Like That, aunque innecesaria, ha logrado que muchxs de los fans acérrimos de la serie original se la vean entera. Con sus pros y sus (muchos) contras, esta serie se lleva un 2 sobre 5.

Puntuación: 2 de 5.

¡Y ya estaría! Espero que os haya gustado la reseña. Mientras tanto, podéis seguirme tanto en el blog como en mi canal de YouTubeTikTok e Instagram, donde subo semanalmente contenido que a lo mejor te guste.

Nos vemos pronto,

RP

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Escrito por

Nacido en el Madrid de 1998. Amante del cine, los libros y su ciudad. Nada como la buena música, la elegancia y vivir la vida siempre siendo uno mismo. Instagram: drigopaniagua. YouTube: Rodrigo Paniagua

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