¿Qué ha pasado con ‘Pretty Little Liars: Original Sin’?

¡Hola, superestrellas! ¿Cómo estáis?

Si bien muchxs hemos crecido con las mentirosas originales, basadas en las novelas de Sara Shepard, este universo ha dado tanto de sí que el propio productor y creador de la serie Riverdale, Roberto Aguirre-Sacasa, ha querido poner su granito de arena e introducir parte de él en su mundo. Pero esto… ¿ha sido buena idea o no? Hablemos de ello.

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Aunque todxs esperábamos un tipo de historia spin-off al estilo The Perfectionists, es un hecho que han querido darle el toque Riverdale/Sabrina que tanto ama el productor, ofreciéndonos una mezcla de mentiras y misterios con un asesino en serie enmascarado al estilo Matanza de Texas que dista mucho del verdadero misterio que nos ofrecía la serie original: ¿Quién es A?. Aquí, las muertes son mucho más gratuitas, y desde quizá el tercer episodio ya se nos hace conscientes al espectador de que ninguna de las protagonistas forma parte del complot contra ellas…

De todos modos, parece que eso no importa mucho, puesto que en lo que más parece querer centrarse la serie es en el estilo slasher que lleva con él, llegándonos a mostrar un tipo de «homenaje» a franquicias como Scream o Sé Lo Que Hicisteis El Último Verano.

Evidentemente, tratándose de una obra de Aguirre-Sacasa, debía incluirse en el Universo de Riverdale. Y es por eso que se menciona al pueblo en una ocasión para recordarnos que todo forma parte del mismo mundo. Lo más curioso, sin embargo, es que también se incluye el cameo de dos personajes de la serie Pretty Little Liars original que, por lo tanto, junta los dos mundos/franquicias en uno. Sin embargo, esto no podría ser la mejor idea, puesto que la serie de 2010 y la actual cuentan con un estilo y básicamente un género bastante distintos.

Ahora hablemos de los personajes. Iremos uno a uno, pero si hay algo que todos tienen en común es que están muy forzados. Comenzando por las dos verdaderas chicas que acaban llevándose el 80% de protagonismo, Imogen es un personaje hecho para hacer las veces de final girl con la que no llega a ser del todo fácil empatizar, puesto que la pérdida de su madre en el episodio piloto parece afectarle lo mismo que un arañazo. No obstante, podría decirse que es de las pocas protagonistas con un poco de interés. Tabby, el nuevo intento de Aria por parte de la serie, podría haberse convertido en la favorita de la temporada de no ser por lo pesada que es con las referencias cinematográficas. Tiene una historia interesante y sí, sabemos que le gusta el cine, pero se pasa de insoportable con la constante manía de relación todo lo que pasa con alguna película (un poco hipócrita por mi parte, porque yo también lo hago xd).

Y lo que quizá logre ponerme de peor humor de estos dos personajes sea el hecho de que, cada vez que mencionan algo relacionado con los abusos sexuales que ambas sufrieron, lo hacen de una manera tan dramática que roza la parodia. Cómo se trata este tema tan delicado en la serie está tan mal hecho que debería reescribirse. Porque de nada sirve el tratar este tema como algo súper tabú cuando luego habláis del suicidio y asesinato de vuestros seres cercanos como quien habla de Navidad. Bastante mal hecho.

Y ahora pasemos a las otras mentirosas, cuyos nombres he tenido que buscar en Google porque ni sus nombres daban para recordarlas. Al menos en la serie original, todas contaban con un porcentaje mucho más equilibrado de protagonismo y unas subtramas mucho más interesantes…

El personaje de Faran es quizá el más insoportable de todos. Se ve tan a la legua que quieren convertirla en la nueva Spencer que da hasta vergüenza ajena. Su subtrama puede llegar a ser interesante en ocasiones, pero llega cierto punto que hasta las madres de las «supuestas protagonistas» deberían tener más tiempo en pantalla que estas. Que por cierto, ¿cómo es que las cinco chicas del 2000 tuvieron a una hija cada una y encima en el mismo año? Tremenda casualidad, oye… Volviendo a Faran, su personaje se basa en quejarse de todo, poner caras de asco y comportarse de manera sassy de vez en cuando para que, no sé, supongo que la coronemos de ¿icónica?

Y a Noa y a Minnie las voy a describir a la vez, porque han sido igual de prescindibles. Noa, siendo la deportista, supongo que trataba de ser la nueva Emily, pero sinceramente, hasta su madre tiene más importancia. Y Minnie… ¿por qué? Realmente no creo ni haber entendido su subtrama.

Y bueno, en las interpretaciones ya no me meto porque creo que más bien un problema de la dirección. Y no solo de esta: una vez más, se trata de una serie adolescente escrita por personas de más de cuarenta años que creen que la Generación Z habla todo el rato haciendo referencias a hashtags y a emojis.

En cuanto a los personajes masculinos, no dejan títere sin cabeza. Hay algunos personajes a los que dan un giro de tuerca y resulta interesante, pero de los ochenta mil chicos que aparecen en la serie, solo dos se salvan (literalmente). Y de verdad, juro que no me quiero poner en plan Not All Men porque que hayan metido que hay hombres -y no solo de cuarenta años- con intenciones perversas me parece magnífico y aporta un nuevo enfoque, pero creo que han querido meter a tanto hombre machista para mostrarse como una «serie innovadora y feminista a la fuerza», y hay otras formas de hacerlo sin ir tan a lo fácil.

En cuanto a la representación LGBTIQ+, he de decir tristemente que siento que ha habido mucha menos que en la original. En la serie de 2010, al menos una de las mentirosas era lesbiana (bisexual en los libros), pero aquí el único personaje «no hetero» es la madre de Minnie, y me duele un poco pensar que porque Minnie salga con un personaje que es un hombre transgénero, ya hayan considerado que eso cuenta como «la relación queer de la serie». Un hombre trans (sorpresa, sorpresa) ES UN HOMBRE. Y esa relación, CIS o no, es una relación heterosexual.

Intentando acabar con un buen sabor de boca, he de decir que, quitando todos estos puntos, la serie es entretenida y muy fácil de ver. Quizá una serie para no pensar mucho (si los guionistas no lo hicieron, ¿por qué iba a hacerlo el espectador?). Y en cuanto al final, obviamente lo han cerrado al más estilo Riverdale, obviamente con posibilidad de una segunda temporada que espero que piensen mejor.

Si bien se podría ver como una continuación del Universo Mentirosas, Aguirre-Sacasa le aporta su propio y estilo y, a pesar de contar con múltiples fallos, es bastante entretenida. Se lleva un 2,5 sobre 5.

Puntuación: 2.5 de 5.

¡Y ya estaría! Espero que os haya gustado la reseña. Mientras tanto, podéis seguirme tanto en el blog como en mi canal de YouTubeTikTok e Instagram, donde subo semanalmente contenido que a lo mejor te guste.

Nos vemos pronto,

RP

Escrito por

Nacido en el Madrid de 1998. Amante del cine, los libros y su ciudad. Nada como la buena música, la elegancia y vivir la vida siempre siendo uno mismo. Instagram: drigopaniagua. YouTube: Rodrigo Paniagua

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