‘Ted Lasso’: un adiós a la masculinidad tóxica

¡Hola, superestrellas! ¿Cómo estáis?

La segunda temporada de esta serie original de Apple TV que empezó en formato de sketches nos ha dejado mucho que pensar y alguna que otra lagrimilla. A través de la nueva tanda de episodios, hemos podido conocer más a fondo a Lasso y a todos los demás, eso sí, sin llegar a perder la esencia de la primera temporada, y por eso es el mejor momento para hablar de ella. ¿Preparadxs?

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Con esta segunda temporada hemos tenido incluso más Ted Lasso del que conseguimos con la primera. Dado que los personajes ya están asentados en este entorno tan característico -la industria del fútbol europeo en Reino Unido-, es el momento de jugar con ellos, con sus relaciones, con su historia y con las decisiones que hacen de ellos una serie tan bien desarrollada.

Esta serie no destaca tanto por su trabajo técnico como por el creativo: y sí, estoy hablando del guión. No solo la evolución de los personajes es sólida y evolutiva, sino que los temas que trata son de lo más cruciales para la actualidad. En esta temporada parecen haberse centrado en la gran importancia de la salud mental, evidentemente enfocada al deporte, pero a través de la historia del propio Lasso, gran parte de la audiencia puede empatizar con sus problemas de ansiedad, depresión leve y la constante presión que supone estar siempre arriba y no permitirse momentos de bajón.

Es por eso que el nuevo personaje de esta tanda de episodios, la doctora Sharon Fieldstone, ha sido una muy buena elección, y más aún tras darle ese trasfondo al propio personaje, donde nos damos cuenta de que ni un profesional se libra de pasar malos momentos. Además, la relación de Ted con la doctora es de esas amistades que se convierten fácilmente en el comfort-place de la serie.

Y no solo nos quedamos ahí. Si hay algo que me atrajo de la serie, para nada fue el fútbol… sino cómo una temática tan socialmente considerada “masculina” desarma todos los estereotipos del género y se abre en canal para mostrarnos al verdadero hombre que hay tras la máscara de cada uno de los personajes. Es evidente que hay una clara ausencia de representación LGBT+ en la serie, un tema en el que sería bastante interesante ahondar, tratándose de una industria donde la homofobia y demás variantes de intolerancia siguen bastante latentes. Aun así, la serie hace un gran trabajo mostrándonos a los hombres del siglo XXI como aquello a lo que deberían aspirar: abiertos, emocionalmente accesibles y sin miedo a sentirse “menos”.

En cuanto al elenco principal, hay muchos más personajes que destacar: la amistad entre Keeley y Rebecca es de lo más tierna, al igual que la de Ted con casi cualquiera de los personajes. Ver el lado tierno y sensible de Roy Kent también ha sido una gran sorpresa, al igual que conocer el entorno al que ha tenido que sobrevivir Jamie Tartt y de ahí conocer por qué ese comportamiento con el resto. Muchos de los personajes que no queríamos en la primera temporada empiezan a darnos motivos para quererles, y otros que en un principio se veían mínimamente adorables, como es el caso de Nate, el ayudante tímido y perdedor que, en cuanto gana algo de confianza, se vuelve arrogante, altivo y de lo más desagradable, en esta nueva temporada nos fuerzan a odiarles.

Las nuevas relaciones que se forjan, como la de Rebecca y Sam, otro personaje que amamos ante todo, han sido realmente inesperadas, y aún así hemos sido capaces de hacernos a ellas por lo bien que están desarrolladas. Y continuando con los personajes, al fin el entrenador Beard, quien siempre andaba tras la sombra de Lasso, logra mostrarnos su lado más emotivo con todo un episodio enterito sobre él.

El humor que se muestra en esta temporada sigue siendo simple, indoloro y dulce como el azúcar. Y eso no le hace menos válido, sino mucho más accesible para todo tipo de público (lo dice un servidor que nunca ha soportado el fútbol). De ese modo, que logren alcanzar a una mayor audiencia a la que puedan aleccionar sobre, por ejemplo, que “estar bien no estar bien“, es un muy buen motivo para que esta serie se convierta en un ejemplo de buena producción.

¿Conclusión? Ted Lasso es una serie que no deja de sorprendernos, y al igual que pudimos decir con Sex Education, con cada temporada se supera. Por eso, esperamos más y mejor para la próxima… Te damos un 4.5 sobre 5.

Puntuación: 4.5 de 5.

¡Y ya estaría! Espero que os haya gustado la reseña. Mientras tanto, podéis seguirme tanto en el blog como en mi canal de YouTubeTikTok e Instagram, donde subo semanalmente contenido que a lo mejor te guste.

Nos vemos pronto,

RP

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Escrito por

Nacido en el Madrid de 1998. Amante del cine, los libros y su ciudad. Nada como la buena música, la elegancia y vivir la vida siempre siendo uno mismo. Instagram: drigopaniagua. YouTube: Rodrigo Paniagua

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